¨La infancia es una isla donde reside la magia y
donde acechan los ecos oscuros y premonitorios de la violencia¨
ecos oscuros y premonitorios de la violencia¨
-Jennifer Clement-
En una comunidad de la sierra de Guerrero, donde crecer siendo niña implica aprender demasiado pronto a esconderse, Ana vive con su madre Rita, quien hace todo lo posible por protegerla de quienes recorren el pueblo buscando llevarse a las niñas. La rapa, la viste como un varón y construye un escondite bajo tierra donde pueda refugiarse cuando el peligro se acerca. Entre juegos, amistad, primeros amores y una violencia que irrumpe constantemente en sus vidas, Ana y sus amigas María y Paula intentan descubrir cómo ser niñas en un lugar que parece empeñado en no permitirles serlo.
De ese modo, después de una serie de crímenes cometidos en el pueblo, Ana encontrará en el cariño de su madre, sus amigas y sus vecinos, una nueva forma de enfrentar las adversidades.
Lo más importante de señalar en una película así, es que Tatiana no tiene la intención de hacer de ella una película más sobre los estragos de la violencia a gran escala, sino que decide poner su atención en la resiliencia y la determinación de sus personajes para dejar de verlos como unas víctimas resignadas de sus circunstancias, por ello es que, en medio de tantos problemas, Ana descubre su primer amor, experimenta cambios físicos y emocionales propios de su edad, encuentra a sus amigas también como compañeras que atraviesan por las mismas dificultades y entiende -de la forma más real y penosa- que ser mujer en un país como el nuestro resulta ser casi una desgracia.
Y sin embargo, la directora nos guía durante todo el film con una sinergia entre los personajes femeninos que poco es visto en el cine, demostrando también que la complejidad, solidaridad e inocencia de los lazos que pueden unir a unas niñas que experimentan un mundo tan hostil, es también parte de un panorama esperanzador para los peligros que vivimos todos los días y que aunque hay victimarios que destruyen y perturban la vida en comunidad, siempre existirán resistencias que no dejan que la crueldad quiebre los espíritus.


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